Si eres alérgica, estás reaccionando a una sustancia en particular. Cualquier sustancia que pueda ocasionar una reacción alérgica se denomina alérgeno. Para determinar cuáles son las causantes específicas de tus alergias, nuestros especialistas en alergias o inmunólogos harán unas pruebas efectivas y seguras sobre tu piel, o a veces en la sangre, con diminutas cantidades de los alérgenos que por lo común son las causas de los problemas.
Las pruebas de alergia están diseñadas para reunir la información más específica posible con el objetivo de determinar a qué es alérgico usted y le suministre el mejor tratamiento.
¿Quién debe ser sometido a una prueba de alergia?
Los adultos y niños de cualquier edad con síntomas que sugieran alergia. Los síntomas de la alergia incluyen:
Síntomas respiratorios: picor en ojos, nariz o garganta; congestión nasal, nariz tupida, ojos llorosos, congestión de pecho o respiración sibilante
Síntomas cutáneos: urticaria, picazón generalizada o dermatitis atópica
¿Qué es una Prueba de Alergia?
Otros síntomas: anafilaxis (reacciones alérgicas severas que ponen en peligro la vida), síntomas abdominales (retorcijones, diarrea) consistentemente después de determinados alimentos, reacciones a picaduras de insectos distintas a una hinchazón local en el lugar donde se produjeron.
Por lo general, los alérgenos inhalados como los ácaros del polvo o el polen de árboles, grama o hierbas producen síntomas respiratorios y las alergias por ingestión (alimentos) producirán síntomas cutáneos o gastrointestinales o anafilaxis, pero ambos tipos de alérgenos (ingeridos o inhalados) pueden ocasionar toda una gama de síntomas alérgicos.
¿Por qué motivos se deben efectuar pruebas de alergia?
Para que puedas controlar los síntomas alérgicos, permitenos primero determinar la causa. Por ejemplo, no deberás que deshacerte de tu gato si eres es alérgica a los ácaros del polvo y no a los gatos.
Las pruebas de alergia proporcionan información específica concreta sobre los elementos a los que eres alérgica y a cuáles no. Una vez identificados los alérgenos específicos que ocasionan los síntomas, podemos desarrollar un plan de tratamiento destinado a controlarlos o eliminarlos. Al tener bajo control los síntomas de la alergia, notarás mejoras considerables en tu calidad de vida. Podrás dormir mejor porque estarás menos congestionada, durante el día y no estarás constantemente estornudando o sonándote la nariz, podrás hacer mejor ejercicios y controlarás mejor la dermatitis atópica (eczema); éstas son algunas de las mejorías que lograrás con un plan de tratamiento para la alergia.
¿A cuáles alérgenos me harán pruebas?
Por el diagnóstico, sabremos que uno o más alérgenos están provocando la reacción alérgica: picazón, inflamación, estornudos, respiración sibilante u otros síntomas. Los síntomas tal vez están causados por uno de estos alérgenos comunes:
- productos de los ácaros del polvo (diminutos insectos que no se ven a simple vista) que habitan en su hogar;
- proteínas de las mascotas con pieles, que se encuentran en las secreciones cutáneas (caspa), saliva y orina (en realidad no es su pelaje);
- moho dentro de su hogar o en el aire exterior;
- polen de árboles, grama o hierbas;
- y/o deposiciones de cucarachas.
Las reacciones alérgicas más graves pueden ser causadas por:
- el veneno de la picadura de abejas, avispas, avispas mediterráneas, hormigas de fuego y otros insectos que pican;
- alimentos;
- látex de caucho natural, como el de los guantes o globos;
- o drogas, como la penicilina.
Todos estos alérgenos están constituidos, típicamente, por proteínas. Las pruebas de alergia determinan a cuáles puedes estar reaccionando.
Los extractos de alérgenos o vacunas usados en las pruebas de alergia se elaboran comercialmente y están estandarizados según las normativas de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE.UU. Nuestros especialistas en alergias o inmunólogos están capacitados para efectuar pruebas seguras de alergia a las sustancias arriba enumeradas usando los extractos de alérgenos.
Tipos de prueba de alergia
Prueba epicutánea por puntura:
La prueba por puntura se basa en introducir una pequeña cantidad de alérgeno en la piel mediante un pequeño pinchazo. Si eres alérgica, los alérgenos específicos a los que eres alérgica ocasionarán una reacción en cadena en tu organismo.
Las personas con alergia tienen un anticuerpo alérgico llamado IgE (inmunoglobulina E) en el organismo. Este elemento químico, que sólo se encuentra en alérgicos, activa unas células especiales llamadas mastocitos. Éstos liberan unos elementos químicos, los mediadores, como la histamina, responsable del enrojecimiento y la inflamación. Con las pruebas, esta inflamación sólo tiene lugar en los puntos donde se introdujo la diminuta cantidad de alérgeno al cual eres alérgica. De este modo, si tienes alergia al polen de artemisia pero no a los gatos, el punto donde el alérgeno elaborado con artemisia tocó tu piel se inflamará y picará un poco, formando una roncha del tamaño de una moneda pequeña. El punto donde el alérgeno del gato entró a su piel permanecerá normal. Esta reacción se produce rápidamente dentro de tu organismo. Los resultados de las pruebas están listos a los 15 minutos, así que no debes esperar mucho para descubrir qué es lo que te causa alergia. Y no tendrás otros síntomas, aparte de una ligera inflamación y pequeñas ronchas en el lugar donde se hizo la prueba; esto desaparece en 30 minutos.
Intradérmica
Es la inyección de una pequeña cantidad de alérgeno bajo la piel con una jeringa. Este tipo de prueba es más sensible que el método por puntura. Se la puede usar si los resultados de la técnica por puntura fueron negativos.



